Cultura

La Polémica de las estatuas en Reforma

Carlos Zebadúa Cruz

04 de octubre 2021

La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, anunció el 14 de septiembre que el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos (COMAEP) será el grupo de expertos que seleccionará a los encargados de realizar el monumento que sustituirá la estatua de Cristóbal Colón en Paseo de la Reforma. La dependencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) todavía analizará la propuesta del artista mexicano Pedro Reyes.

Aunque la jefa de gobierno agradeció la participación del escultor y recalcó que sus obras serían parte, en otra ocasión, de la ciudad, la Secretaría de Cultura aclaró que la escultura Tlali, inspirada en las cabezas olmecas, sería tomada en cuenta para el concurso.

Más de 300 firmas en contra de la selección del escultor provocaron que la jefa de gobierno cediera la decisión al COMAEP. Las críticas señalaban que el gobierno de la ciudad no había realizado un proceso de selección para reemplazar la estatua. Además de que la carta, firmada por varias artistas, argumentaba que un hombre blanco-mestizo no debía esculpir la estatua de una mujer olmeca y que en su lugar artistas indígenas fueran las responsables de la obra.

“Esta 4ta transformación ha dejado relucir un enorme y profundo clasismo y racismo”, afirmó Claudia Sheinbaum durante la exposición de la colección del Fondo de Cultura Económica (FCE) “21 para el 21”. Explicó que tras el anuncio del reemplazo de la estatua de Colón por “una mujer indígena” se dieron manifestaciones racistas y clasistas.

Después de que Pedro Reyes publicará en sus redes sociales el boceto de la escultura, se hicieron memes de Tlali. Las imágenes comparaban la obra con las cabezas de las “wakandianas”, mujeres habitantes de Wakanda, país ficticio de los cómics de Black Panther. También se burlaron del boceto refiriéndose a él como la cabeza de un alienígena.

Al principio, en octubre de 2020, el monumento de Cristóbal Colón fue retirado de su glorieta en Reforma sólo para ser “restaurado”. Sin embargo, meses más tarde se anunciaría el reemplazo de la estatua por una pieza representativa de la mujer indígena. Hoy todavía es objeto de debate; algunos opinan que la memoria histórica no debería ser modificada y otros que la iconoclastia ayuda a la inclusión en México.

Pero, bajo la discusión y la polémica sobre la estatua de Colón, queda olvidada la comunidad indígena. La cineasta Luna Marán y la escritora Gabriela Jauregui opinan que las mujeres indígenas aún viven violencia. “Debajo de los monumentos y a la sombra de las estatuas a las mujeres ahora llamadas indígenas se les corre a golpes de las aceras, se les niegan papeles y pasaportes, se les hace menos, se les violenta obstétricamente...”.