Deportes

¿Y la esencia del América?

André Martínez Juárez

5 de diciembre 2021


El sábado 27 de noviembre de 2021 fue un día triste para el americanismo. Las Águilas, siendo líderes del Apertura 2021, fueron eliminadas por el undécimo lugar en cuartos de final. Varios de sus aficionados abandonaron las gradas cuando faltaban todavía varios minutos del partido en el Estadio Azteca, después del tercer gol de los Pumas. Esta eliminación se sumó a la de los dos torneos anteriores, donde fue superado primero por Chivas y después por Pachuca.

Sin embargo, esta derrota tuvo un sabor mucho más amargo que las anteriores. El liderato que tomaron desde la jornada 4 del torneo no fue reflejado en los 180 minutos de la eliminatoria contra los Pumas y la imagen que dejaron fue criticada tanto por partidarios como por detractores. Es una realidad que el dominio del América en la fase regular fue más que importante pero desde ese entonces había cuestionamientos y críticas contra la forma de juego de los dirigidos por Santiago Solari. Los números respaldaban al equipo, sin embargo, las dudas aumentaron luego de la derrota en la final de la Concachampions y en el Clásico Joven.

Esas mismas dudas se solidificaron en la ida de los cuartos de final en CU, donde la postura del América fue más de mantener el cero atrás y Solari no parecía molesto de conseguir un empate sin goles para definir la serie en casa. Esto se podría justificar pensando que el semestre pasado, las Águilas perdieron 3-1 en casa del Pachuca y fue una desventaja que a la larga terminó siendo definitiva. Aún cuando en la vuelta se impusieron 4-2 en el Azteca, el criterio de desempate por goles de visitante le dio el pase a los de Hidalgo.

Ese segundo partido fue una auténtica cátedra de lo que el americanismo espera de su equipo en cuanto a actitud: pelear hasta el final. Si bien es cierto que afirman que es un fracaso siempre que no se consigue un título, el sabor de boca que les quedó a los azulcremas fue totalmente diferente.

Este partido de vuelta lo empezaron ganando por un penal convertido por Emanuel Aguilera y contaron con un par más de ocasiones en el primer tiempo pero no pudieron concretar. Conforme pasaron los minutos, Pumas fue creciendo y empezó el show de Alan Mozo. Antes de acabar el primer tiempo, el América ya iba perdiendo pero aún no había razón para entrar en pánico. Las Águilas sólo necesitaban empatar para pasar de ronda pero en los segundos 45 minutos no estuvieron ni cerca. Los dirigidos por Solari no dispararon ni una vez al arco en el segundo tiempo y la afición americanista se fue apagando poco a poco.

En los minutos finales, se escuchaban más los goyas de los aficionados universitarios que los cánticos para alentar al América. Muchas personas con playeras azulcremas empezaron a dejar sus asientos, resignados por la derrota y visiblemente decepcionados con su equipo.

Algunos ídolos americanistas alzaron la voz, expresando su decepción, como Cuauhtémoc Blanco o Carlos Reinoso. Se hizo tendencia en redes sociales el despedir a Solari y al presidente deportivo, Santiago Baños, además de que los aficionados empezaron a nombrar a distintos jugadores que deberían salir del equipo por no “dar la talla”.

Esto hizo que el club emitiera un comunicado pidiendo disculpas por los resultados del último año y expresando que harían una evaluación profunda en cuanto al proyecto deportivo y su continuidad.

Habrá que esperar al mes de enero para ver si hay movimientos en la institución pero lo que queda claro es que, tanto como para el club como para los aficionados, esto fue “tocar fondo”. No sólo por las derrotas, que son parte del deporte, sino por la manera de perder. El América, definido por sus seguidores, siempre tiene que buscar la excelencia y pelear hasta el final. Esa es su esencia y no la demostraron cuando más la necesitaron en este torneo.