Internacionales

Boris Johnson Bajo Mira

Santiago Pedroza Parrales

10 de Mayo del 2021

A más de un año después de la llegada del COVID-19 a nuestras vidas, se empieza a ver una ligera luz al final del túnel. Algunos países como Nueva Zelanda llevan ya bastantes meses sin preocupaciones del famoso virus.Otros cuantos, como lo es México, avanzan lentos pero seguros en el proceso de la vacunación de la población y otros cuantos, menos afortunados, como la India, no parecen saber dónde acaba una crisis y comienza otra. Pero ¿qué determina el éxito o fracaso de dichas naciones en este tema?

La respuesta a esta pregunta es la combinación de muchos factores como la calidad de vida del país, su economía, infraestructura, entre otros. Pero un factor decisivo sin duda es la respuesta del jefe de estado ante la crisis. Esta determinará la efectividad con la que se combate a la emergencia y los pasos a seguir para hacerlo en el menor tiempo posible. Es por esto por lo que el tomar la responsabilidad con seriedad y enfocarse en la salud de la población primero, son una necesidad; algo que recientemente el primer ministro de Inglaterra Boris Johnson pareció olvidar.

Inglaterra a tenido unos dos últimos años bastante interesantes. El BREXIT con su relación tóxica con la Unión Europea mantuvo en ascuas a toda la nación y el mundo. La pandemia del COVID-19 puso un alto a toda polémica de la resolución final del BREXIT y se robó toda la atención con debida razón y los recientes escándalos de la realeza inglesa junto con el fallecimiento del príncipe Felipe sólo agregan más tensión y dramatismo a esta telenovela llamada Gran Bretaña.

Pero volviendo a Johnson, después de meses acarreando el descontento de su gente por sus técnicas poco eficientes para controlar el coronavirus, por fin logró ganar un poco de aire para respirar al lograr una exitosa campaña de vacunación para la población inglesa. Gracias a esto, se levantaron los toques de queda y las restricciones en el país y se dio entrada a las primeras etapas “nueva normalidad” aun teniendo las debidas precauciones. Sin embargo, el gusto no duró mucho, ya que nuevas alegaciones en su contra han surgido.

Después de un altercado con su antiguo consejero Dominic Cummings, Johnson despojó al último de su cargo. Ahora, Cummings ha comenzado a esparcir el rumor de que el actual primer ministro utilizó fondos del gobierno para pagar la remodelación de su departamento. El timing no pudo jugar mejor papel para la oposición ya que han comenzado a dañar aún más la imagen del primer ministro en preparación para las próximas elecciones del 2024. Estos juegos políticos parecen ser jugados en todas partes del mundo, será interesante ver cómo responde Johnson a estas acusaciones, ya que hasta ahora sólo ha mencionado que toda ha sido legal pero nunca ha dado específicos.