Internacionales

COP 26: ¿diversa, representativa, efectiva?

Marianne Milner

15 de noviembre del 2021

También conocido como Conference of the Parties o Conferencia de los Partidos, la COP es una reunión anual de todos los estados-naciones reconocidos por las Naciones Unidas para combatir la crisis climática en una escala global. Este año, el Reino Unido, específicamente Escocia, es anfitrión de la convención internacional, llamada COP 26, en Glasgow. En 2015, la COP 21 tuvo lugar en Francia, evento reconocido por la firma del Tratado de París, en el cual todos los países presentes hicieron una promesa de reducir sus emisiones, y contribuir a la lucha climática. A pesar de esto, varios países, incluyendo Estados Unidos, se han salido del tratado o violado el acuerdo, causando aún más desesperación en activistas, científicxs y personas más vulneradas por la crisis: el sur global y las personas en situaciones precarias.


Anterior a la COP de 2021, la mayoría de las decisiones en cuanto a políticas y leyes que buscan reducir el impacto económico, social y cultural del cambio climático ya fueron tomadas. Por eso, la importancia del evento recae en estos aspectos: crear planes para proteger y restaurar ecosistemas, la inversión de $100 billones de dólares al año por parte de países desarrollados en la crisis y quedarnos en 1.5 grados en una escala global.


Otro aspecto importante de la reunión es la representación cultural de activistas de todas las edades que buscan o ya están participando en la lucha en contra de la crisis climática. Muchas veces, al igual que en cualquier discurso político, las opiniones más escuchadas son aquellas de personas blancas y que pertenecen al norte global, como Europa y Estados Unidos. Este año, más de 100,000 personas participaron en una marcha el 6 de noviembre, con activistas de todo el mundo reclamando justicia climática. Thunberg, una activista sueca, reclamó que COP 26 había sido un fracaso, mientras que protestantes indígenas de Canadá, Colombia, Perú, Myanmar y Bolivia participaron en marchas, responsabilizando el capitalismo, el colonialismo y la explotación del sur global y acaparación de recursos por parte del norte global.


Unas personas han llamado a este COP como la más inclusiva y diversa, ya que es la primera vez que países como Tuvalu van con representantes. Por el otro lado, también hay críticas al gobierno del Reino Unido, quien, al igual que otros países con PIB altos, han impuesto limitaciones a países ‘menos desarrollados’, es decir, el sur global. Esencialmente, la unión levantó las restricciones para países en su lista roja de coronavirus dos semanas antes del inicio del evento, limitando el acceso de personas de países pobres al evento, y por ende a participación política.

Algo que sí ha marcado el evento es la necesidad de diversificar los discursos anti climáticos, y entender que la crisis es resultado de varios sistemas de opresión y explotación que necesitan intersecciones étnicas, económicas, políticas, raciales, de género y de clase para ser entendidas, y no todo puede ser a través de la diplomacia.