Internas

Personajes: José Pablo Abreu

Shirley Morgana Quiroz Carbajal (redactora) & José Halim Hernández Hernández (entrevistador)

21 de Agosto 2021

Comenzando con el nuevo semestre, Personajes tuvo la oportunidad de entrevistar al actual Director del Departamento Regional de Derecho CDMX, José Pablo Abreu, y charlar sobre su trayectoría profesional y la política mexicana.

Antes de incorporarse a la Comunidad Tec como docente en julio de 2018, fue asesor en la Cámara de Diputados, el Senado de la República y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Asimismo, es Maestro en Filosofía y Políticas Públicas por la London School of Economics y Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid.

Para él, sus mayores logros profesionales han sido su doctorado, su rol en el TEPJF y el más reciente, estar ocupando la dirección regional del Departamento de Derecho. Mismos logros que le han permitido enriquecer el contenido de sus clases y hacer que estas sean más dinámicas para sus estudiantes. Sin embargo, llegar a ellos no fue fácil. Abreu opina que el mayor obstáculo para lograr lo que deseaba (en los tres casos) fue salir de su zona de confort. En sus palabras, “identificarte en una zona de confort y caer en la trampa de que ahí estás bien''.

Su recomendación para que toda la comunidad Tec prospere en sus respectivas carreras es tener una comunicación asertiva y una continua preparación. La primera es indispensable en un ambiente laboral ya que, es la clave para poder comunicarse con respeto hacia los demás y así, poder lograr alcanzar los objetivos que, como equipo, nos fincan. La segunda se trata más de una resiliencia constante de renovarse a uno mismo; de seguir preparándonos y aprendiendo.

Durante la segunda parte de la entrevista, pudimos adentrarnos al tema de la política mexicana y preguntar la opinión del ex profesor de tiempo completo en el Departamento de Derecho Campus Santa Fe.

De acuerdo con el profesor Abreu, el enorme problema que tiene la política mexicana es la corrupción. Este fenómeno ha impedido la renovación de cuadros, dinámicas y nuevas ideologías que refresquen nuestra política y permitan encaminarnos hacia el bien común. No obstante (e “irónicamente”), la ventaja que se tiene es el hecho de que las y los ciudadanos son apasionados y participativos; “la ciudadanía cada elección sale a votar y en grandes cantidades”, comentó con una sonrisa.

Por lo tanto, él considera que el mayor reto que tiene actualmente la política mexicana es el construir una cultura cívica. “Los actores políticos están viciados, la ciudadanía está polarizada, los canales de comunicación entre los partidos y ciudadanos parecen estar muy fracturados y lo que toca es construir ciudadanía para reconstruir la política mexicana”, expresó.

Finalmente, como consejo para las y los futuros politólogos y políticos del país es que se preparen y aprendan a escuchar a voces distintas. Uno no puede liderar a un país sin saber fundamentos básicos como lo que significa la transparencia, las políticas públicas o el signo político mexicano, y mucho menos si uno no está dispuesto a salir de sus círculos sociales con ideas similares. Como bien lo dijo el Doctor José Pablo Abreu, “vivimos en un mundo diverso y tenemos que garantizar esa pluralidad”.