Internas

Personajes: Profesor Luis Alberto

Fernando Díaz Rivero Jiménez

19 de Abril 2021

Luis Alberto: la música, el alemán, y su vida en el extranjero

Luis Alberto Ramírez Valerio, oriundo de Ciudad de México, tiene una formación multidisciplinaria con la comunicación intercultural como denominador común. Primero estudió música (guitarra clásica) y ello le permitió vivir la mayor parte de su juventud en Nueva York, Frankfort del Meno y Roma, así como realizar visitas prolongadas a Suecia, Suiza, Holanda, Bélgica, España y Grecia, trabajando como músico independiente. Luego, su conocimiento de la política internacional y de otras culturas, su hábito de la lectura y un buen manejo del inglés, alemán e italiano le llevaron a integrarse al periódico Excélsior, en donde llegó a ocupar el puesto de Jefe del Departamento de Información Internacional. Estudió después la licenciatura en Lengua y Literaturas Alemanas en la UNAM, de donde se graduó condecorado con la medalla al mérito universitario “Gabino Barreda” (para el mejor alumno de cada generación). También ha trabajado como traductor y docente en diferentes momentos de su vida en varios lugares tanto en México como en el extranjero, y desde hace casi diez años colabora como profesor de alemán en el Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe.

Luis Alberto experimentó uno de sus choques culturales más sorprendentes en Alemania. Mientras vivía en una Gemeinschaftswohnung (residencia compartida), notó que las personas no saludaban al llegar. Después descubrió que su falta de generosidad en los saludos no se debía la descortesía, sino a que los alemanes son “muy directos: con quien tienen que hablar hablan lo que tienen que hablar y nada más.” Tropezar con personas racistas—especialmente una vez en un bar de Holanda con su novia, cuando él no estaba presente—fue otro gran choque.

Una de las cosas más difíciles de aprender alemán no fue la gramática, como algunos lectores podrían suponer, sino la falta de voluntad de los alemanes nativos para hablar en alemán con él: “era demasiado incómodo para ellos hablar alemán conmigo” mencionó, así que recurrían al inglés. Aún así consiguió tener conversaciones en alemán interactuando con personas fuera de su grupo de amigos sobre todo con personas mayores. También le ayudaron su comprensión de los discursos y una chica alemana y un chico austriaco que lo corregían mientras leía en voz alta.

Asimismo, Luis Alberto tiene gustos musicales variados que van desde el barroco, pasando por el impresionismo español de Albéniz y Tárrega, hasta llegar al minimalismo de Philip Glass y Wim Merten. Sus compositores clásicos favoritos son Satie, Beethoven, Mozart (cuyas obras de ópera son mejores que las de cámara) y Wagner, un personaje a menudo incomprendido por la historia y anarquista durante la revolución de 1848 al que le encantaría visitar si tuviera la oportunidad de viajar en el tiempo. Es la Obertura de Sigfrido de este compositor que tanto le encanta a Luis Alberto, junto con el lúgubre 2º movimiento de la Sinfonía nº 3 de Beethoven.

E n cuanto a la guitarra clásica, Luis Alberto se sintió decepcionado por la falta de público para ello en México (¡imagínese preguntarle a un guitarrista de formación clásica si conoce algo de Juan Gabriel!). Por suerte, su trabajo artístico fue maravillosamente recibido en Europa, sobre todo en los centros sociales de Alemania. Bach, cuyo famoso Bourée de su Suite para violonchelo en Do mayor es repertorio obligado para todos los guitarristas clásicos, también permanece en la alta estima de Luis Alberto, incluso cuando algunas de sus piezas son endiabladamente difíciles.

En la actualidad, Luis Alberto mantiene su alemán a través de la lectura, escuchando todo lo que puede y por medio de sus alumnos. Tras su próxima jubilación, afirma que su vida empezará de nuevo, algo que encuentra maravilloso.