Internas

Un Consejo y una taza de cafe

Joshua Soriano Fernández

4 de octubre 2021

Hubo un día en mi quinto semestre en los que la viva soñando despierto sobre todo lo que es la universidad: un nuevo inicio, un espacio de conocimiento, un nuevo hogar, nuevos amigos y nuevas experiencias. Pero también era el no conocer a nadie, el equivocarse, el que mis acciones tienen más consecuencias, el preguntarme si soy suficiente para poder con el reto que es la universidad y el conocer tantas personas tantas forma de ver la vida y no saber cuál es la correcta. Sin embargo, mientras mi sueño se volvió una pesadilla un profesor se sentó a lado mío y me compartió una taza de café, viendo que no sabía qué esperar de esta nueva etapa, que este semestre acabara, me compartió un consejo para toda la vida “Permítete ser tú y equivocarte” De saber que una taza de café con un profesor y amigo podría cambiar por completo mi forma de ver la vida, la hubiera hecho antes.


Después de ese momento me permite equivocarme y lazarme a la idea de crear un periódico estudiantil. Sin saber que iba a pasar. Sin embargo, hoy por hoy agradezco a todo el equipo del periódico estudiantil lo mucho que ha hecho por mí: las amistades que me ha brindado, las enseñanzas, las decepciones, los fracasos, el amor por el conocimiento, el empoderamiento de los estudiantes, las bases para una conciencia crítica. Es el espejo donde me contemplé a mí mismo. Donde vi que no hay que tenerle miedo a equivocarse siempre y que mientras exista un interés por los estudiantes por saber que pasa en su campus y en el mundo seguirá adelante El Rayo. Al que mi profesor de dio un consejo quiero darles a todos ustedes varios consejos que podrían servirles:


Primero los invito a vivir y explorar al máximo la vida estudiantil, saber que ocurre en la FETEC y los grupos estudiantiles, preocuparse por cómo mejorar la vida estudiantil. También, estudien duro no solo somos los líderes del mañana, somos los líderes del presente que tanto el mundo como México necesitan para formar parte de su destino. Tampoco olviden que se tiene que permitir perder y fallar, para eso es la universidad, es un laboratorio social donde se nos permite buscar nuestra esencia y ayudar a otros a encontrarse. No saben lo mucho que crecí como persona y en cualidades que nunca había desarrollado y, mucho menos, creía que era capaz de llevar a cabo (emprendimiento, oratoria, periodismo, debate, derechos humanos, análisis crítico, creación de tejido social, periodismo, etc.). Sobre todo, por las grandes amistades que hice a través de estas. Nunca se cierren, cada individuo en este pequeño universo siempre tendrá algo que aportar y más cuando te ayudan a descubrirte y encontrarte: ahí yace parte de la felicidad.


En sus clases, siempre prepárense lo mejor que puedan, nunca sabes qué puertas se te puedan abrir. Participen en sus clases. Entre más hablamos en clase le estamos dando el nivel y la calidad que siempre pedimos y somos quienes llevan la sinfonía y ritmo de estas por más malx que sea su profesorx. Solo así aprenderán y se darán cuenta de lo que son capaz de hacer y saber, pero también de sus defectos y debilidades. Por otro lado, no tengan miedo de acercarse a sus maestrxs, si bien tienen maestrías y doctorados en universidades muy prestigiosas, al igual que nosotrxs, son personas. Aprovechen el capital social que les brinda esta Institución.


En especial, quiero agradecer algo que me cambió el chip: el empoderamiento tanto de mis profesoras como de mis compañeras de clases. Jamás se me olvidarán las buenas reflexiones y debates que hubo en clase acerca de la igualdad sustantiva, violencia de género, discriminación y muchos problemas más que aquejan a nuestra sociedad. Les debo muchísimo por ayudarme a encontrar y reflexionar mi mejor versión como persona y estudiante de derecho, aunque aún hay mucho por qué trabajar.


No lo olviden: tenemos una gran responsabilidad de crear y mejorar a nuestros alrededores. Al ser estudiantes y egresadxs del Tec tomamos una misión: poner las bases para un entorno más libre, justo y próspero. Hagamos comunidad, hagamos amistad.