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Así es una hospitalización por COVID

Brad Alonso Pérez Zamora

8 de Febrero 2021

Los días pasan y la situación parece mantenerse igual. El país se ha visto rebasado por la situación pandémica y aunque ya se están aplicando las primeras vacunas, el día en que esto termine aún se divisa bastante alejado.

Para mi mala suerte, durante el primer mes del año se presentaron dos casos graves en mi familia. La razón por la que escribo esto es para divulgar y concientizar sobre cómo se vive una hospitalización por COVID-19 en Hidalgo y Ciudad de México (CDMX). Nos referiremos a los dos casos como “El” y “Ella” para preservar su identidad.

En la segunda semana de este 2021 ella empezó a sentirse mal. Se le llevó al médico y tras ser revisada, este dictaminó que era un cuadro de resfriado común, sin embargo, al pasar los días empeoró en vez de mejorar.

Se decidió realizar una prueba y el resultado fue positivo a COVID-19. Fue ahí que se me asignó como el responsable de la atención médica de ella. Se pudo mantener estable en casa durante día y medio con tanques de oxígeno y concentradores que fueron prácticamente imposibles de conseguir dado a la escasez de ellos en el Estado de Hidalgo.

Llegó un punto durante la tarde del viernes que se complicaron las cosas. Se empezaron a hacer llamadas al 911 para buscar una cama en algún hospital COVID del estado, pero el servicio nos ofreció cama hasta Huejutla, que se encuentra a 5 horas de camino.

Se realizaron más llamadas, y se consiguió un lugar en el Hospital COVID Chivatito. Ahora el problema era el traslado ya que ninguna ambulancia contaba con tanques de oxígeno. Se tomó la decisión apresurada de adaptar, con un regulador los concentradores, la batería de una camioneta y hacer el traslado por cuenta propia.

Se efectuó el traslado, y en poco más de hora y media se llegó al hospital siendo aproximadamente las 2 de la mañana del sábado. Los doctores y enfermeros fueron muy amables, se tomaron los datos del paciente y del responsable, que en este caso fui yo. Asimismo, le explicaron a ella los procedimientos que se llevarían a cabo siempre y cuando diera su consentimiento.

Ya con ella dentro del hospital, nos entregaron la lista de artículos de higiene personal y los documentos que era necesario llevar lo más pronto posible dentro de un horario de 8 am a 1 pm.


Nos explicaron la dinámica de comunicación y los informes médicos. En su mayoría, se realiza todo por llamada telefónica, ya sea para solicitar algo que necesite el paciente (medicamentos, productos de higiene, etc.) y para brindar actualizaciones de su condición. Era de suma importancia estar al pendiente de las llamadas durante las 24 horas del día.

Desafortunadamente, él empezó a presentar síntomas el día domingo por la madrugada. Para evitar una situación tan complicada por segunda vez, se buscó hospitalización de inmediato. El 911 nos dio lugar en Actopan, bastante cerca de su residencia en Hidalgo. Al llegar, habían ingresado a alguien en su lugar, y se decidió trasladarlo a la CDMX con la misma maniobra que se hizo con ella, al Hospital Chivatito.

Al llegar, siendo aproximadamente las 4 de la tarde, había mucha gente esperando, y se nos atendió siendo hasta las 9 de la noche. Tras su valoración y la toma de datos personales, se le hospitalizó. Al conocer el procedimiento a realizar, también me quedé como responsable de él.

A pesar de la hospitalización y el tratamiento, ambos eran un cuadro complicado, principalmente por su edad. Estaba la opción de que pudiera hacer llamadas, sin embargo, por la saturación del hospital (190 camas ocupadas de 190) en ocasiones resultaba imposible comunicarse con el hospital y había que esperar hasta que ellos lo hicieran.

Por cuestiones de edad y otras complicaciones, ambos fallecieron con una diferencia de 14 horas tras una semana de hospitalización. El procedimiento es comunicarse con el responsable para llevar los documentos necesarios y recibir el certificado de defunción. Ya con los papeles, se da un tiempo para hacer las llamadas correspondientes de aviso y se hace el reconocimiento del paciente a través de una ventana para evitar contacto directo.

Se pasa a la oficina del doctor encargado de llenar los certificados para corroborar los datos y se puede proceder a la contratación de una funeraria. El gobierno de la ciudad ofrece un servicio gratuito de cremación.

Esto es algo que le puede pasar a quien sea, esta vez fue a mi. Es vital seguir cuidándose, continuar usando el cubrebocas, evitar reuniones y salir únicamente para lo indispensable. A la fecha que escribo esto, hay más de 1,860,000 casos confirmados en el país y más de 158,000 muertes. Dichas cifras no bajarán milagrosamente de un día para otro, está en cada uno de nosotros detener la pandemia.