Nacionales

Los resultados de una sesión maratónica.

Guillermo Ucha Cabadas

22 de Marzo del 2021

Una de las razones por las que nuestro país está pasando por una situación tan complicada es por los bajos niveles de participación ciudadana. La indiferencia hacia la cosa pública que recorre los caminos de nuestro México resulta preocupante para nuestro futuro y benéfico para quienes hoy toman las decisiones.

La participación ciudadana en la vida política de México es indispensable para el pleno desarrollo de nuestra sociedad. El progreso social solo se da cuando las y los ciudadanos deciden involucrarse a través de la participación extra-electoral en la democracia.

Una de las formas de involucrarse en la vida pública de nuestro país es conociendo el trabajo que realizan las y los legisladores en los congresos locales y en el Congreso de la Unión para, de esta forma, apoyar la labor legislativa que resulte benéfica para todas y todos nosotros o, en su caso, alzar la voz cuando las decisiones que planean tomarse puedan impactar de forma negativa el desarrollo de nuestro país.

En este sentido, es de suma importancia que nos informemos sobre las 11 reformas constitucionales que el Senado de la República aprobó el pasado jueves 11 de marzo en una sesión maratónica que se extendió por más de 8 horas, entre las cuales destacan:

  • Eliminación de las partidas secretas. Esta reforma desaparece la famosa caja negra del presupuesto nacional, a través de la cual se cometían abusos, realizando gastos de manera discrecional sin el conocimiento de la ciudadanía, muchos de los cuales terminaban en actos de corrupción.

  • Justicia digital, la cual implementa juicios en línea en todas las ramas del Poder Judicial de la Federación y de los poderes judiciales locales, esto incluye la consulta e integración de expedientes electrónicos.

  • La regulación de la seguridad privada. Esta reforma busca facultar al Congreso de la Unión para expedir la Ley General Seguridad Privada, en la que se establezcan “las reglas y la autoridad facultada para autorizar y regular a los prestadores de servicios de seguridad privada en el territorio nacional”.

  • Justicia cívica. Esta reforma incluye a la justicia cívica como un “medio para prevenir y resolver problemas sociales, facilitar y mejorar la convivencia comunitaria y evitar que los conflictos escalen a conductas delictivas o actos de violencia”.

  • El reconocimiento oficial de 68 lenguas indígenas y del lenguaje incluyente en la Constitución, entre ellos el Zapoteco, Chontal de Oaxaca, Lacandón, entre otros, y el lenguaje de señas, para así garantizar que el Estado promueva su preservación, estudio, difusión, desarrollo y uso.

  • La facultad del Congreso para interponer controversias con respecto a las reformas a las constituciones locales que aprueben los estados. Esta reforma al artículo 105 constitucional no puede entenderse sin el actual caso de Tamaulipas, en donde el Congreso local aprobó una reforma para definir los procesos de desafuero en contra de funcionarios locales.

  • Planeación. Esta reforma al artículo 26 constitucional, la cual busca que la planeación sea “democrática y deliberativa mediante mecanismos de participación que establezca la ley”.


No cabe duda que todas estas reformas constitucionales pueden llegar a tener consecuencias positivas para todas y todos los mexicanos, conocerlas y estudiarlas a fondo es necesario para empezar a involucrarnos de manera activa en la vida política de nuestro país.


Ahora bien, durante las próximas sesiones se discutirá la nueva Ley de la Fiscalía General de la República, que para expertas y expertos implica un regresar a la Fiscalía a los viejos tiempos de los años setenta. Seamos ciudadanas y ciudadanos participativos y luchemos para evitar regresar al pasado del que tanto nos costó salir.