Nacionales

Rompamos el pacto

Guillermo Ucha Cabadas

1 de Marzo 2021

Durante los últimos días, las redes sociales se han llenado de fotografías de mujeres mostrando un papel con variaciones de la frase “presidente, rompa el pacto” acompañadas de exigencias para que el partido “MORENA” retire la candidatura para gobernador de Guerrero a Félix Salgado Macedonio, personaje acusado de violación y agresión sexual por más de cinco mujeres.

En la mañanera del pasado jueves, el presidente se pronunció sobre las acusaciones, expresó que “respeta mucho” a las mujeres que han presentado denuncias, pero que “ya chole” con las campañas que buscan debilitar a su candidato de cara a las elecciones del 2021.

Tales declaraciones, sumadas a la postura que ha reafirmado en numerosas ocasiones sobre los movimientos de mujeres, evidencian el pacto patriarcal que se encuentra tan arraigado en el presidente y nuestra sociedad.

Atendamos a la realidad en México resumida en los siguientes puntos:

  • Se exige a las víctimas que denuncien a sus agresores, bajo un sistema deficiente y revictimizante, en donde son atendidas por personas sin capacitación y empatía, sin respeto a su dignidad y sus Derechos Humanos.

  • Cada día 10 mujeres son asesinadas. Durante su vida, el 66% de las mujeres ha sufrido algún incidente de agresión física, 41.3% sexual y 49% emocional. Además, el 92.4% de los delitos no son denunciados.

  • La participación de profesoras universitarias es muy baja. De acuerdo con datos de Kootunk, la Sociedad de Alumnxs de la Ibero, en el departamento de derecho de esa universidad solo el 24% de los grupos de la licenciatura en derecho tiene a una profesora como titular. En el caso de nuestra universidad no pudimos analizar los datos, ya que la oferta académica ya no se encuentra disponible.

  • Se legisla sin perspectiva de género.

Pero ¿qué es el pacto patriarcal? De acuerdo con diferentes analistas como la politóloga Carole Pateman y la antropóloga Rita Segato, el pacto patriarcal “Es el que sitúa al hombre como el centro de todo lo que ocurre. En ese contexto es común que las acusaciones y denuncias de violencia, sean consideradas ataques de mala fe, de envidias, celos o ira.”

El pacto patriarcal está inmerso y normalizado en nuestra sociedad. Es el que justifica las agresiones sexuales contra mujeres por su ropa o actuar, y no entromete al único culpable… el violador.

Es el que silencia e ignora a quienes denuncian. Es el que devalúa y quita los tendederos en las universidades. Es el que protege a profesores y alumnos y amenaza y sanciona a las estudiantes que exigen justicia. Es el que mantiene la candidatura de un violador para ser gobernador de un estado. Pero también es el que difunde fotos íntimas de mujeres sin su consentimiento. Es el que se expresa de las mujeres como un objeto. Es el que protege y defiende a sus amigos acusados de violencia. Es el que dice “a los hombres también nos matan”. Es el que piensa que las mujeres y los hombres tienen las mismas condiciones para hacer valer sus derechos. Es el que juzga sin informarse de las razones por las que las mujeres marchan el 8 de marzo.

Como hombres es necesario que asumamos nuestra responsabilidad, desde lo individual y en los espacios colectivos, ante la realidad machista, misógina y violenta que consciente o inconscientemente hemos construido. Debemos realizar acciones, evitando protagonismos y no aprovechando estas luchas para algún tipo de beneficio. Debemos cuestionar nuestras omisiones erradicando aquellas que aporten al sostenimiento del pacto patriarcal. Asumamos nuestra responsabilidad, rompamos el pacto.